Resultados de la encuesta del Portal Web
Pregunta 1: ¿A que edad considera necesario revisarle la vista al bebe?Encuestados: 100 participantes
Conclusión:
todo niño al nacer debe ser evaluado de forma integral y de hecho si ha existido algún riesgo obstetrico o algún evento durante el nacimiento si es importante la valoración por equipo multidisciplinario entre ellos el oftalmologo.
si el bebe nace de un embarazo controlado sin complicaciones al nacer si es conveniente su evaluación alrededor de los 9 a 10 meses de edad Como conclusión debe antes de los 2 años si el pediatra lo considera ser evaluado por oftalmologo pediatra e individualizar cada caso.
Pregunta 2: ¿Cuales son las consideraciones para usted vacunar a su hijo?
Encuestados: 45 personas
La mayoría concluyo que debe ser orientado por su pediatra de cabecera
y solo aplicarle las vacunas el pediatra y centros autorizados para tal fin
por las autoridades sanitarias.
nadie considero vacunarlos en operativos no avalados por nadie y mucho
menos dejar de vacunarlos.
eso es importante por el hecho de la conciencia de que protegiendo mediante
la vacunacion evitamos enfermedades que pueden originar complicaciones
irreversibles.
Pregunta 3: ¿Considera importante conocer la marca de la vacuna , el lote y fecha de vencimiento de la misma?
Encuestados: 134 personas
La mayoría de las personas seleccionó que si es necesario conocer el lote y la fecha de caducidad de la vacuna por lo cual es muy importante a la hora de vacunar a su bebe ver en la cajita donde esta la vacuna anotar lote y vencimiento a los fines de seguir una Vacuno vigilancia en cuanto a protección y eventos esperados. y al estar vigente la vacuna y ser lote autorizado para el Pais se evita riesgo de complicaciones.
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| ¿Qué ayuda a los niños a crecer más? |
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| Martes, 10 de Julio de 2012 23:25 |
Si bien los genes marcan la pauta, hay factores que los padres pueden trabajar
para facilitar que sus hijos alcancen un óptimo potencial físico y cognitivo. Guillermo Stern, pediatra y asesor del Anemia Working Group Latin America, expone cómo propiciar un sano crecimiento
Magaly Rodríguez
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Un hijo retaquito no suele ser el deseo común cuando se consulta a los padres sobre el tamaño que sueñan para su prole.
Pero antes de ponerse exigentes con la estatura, hay que considerar que la genética juega un factor fundamental.
"Si ambos padres son bajitos, es previsible que el niño también pueda serlo. Por eso cuando los papás sienten que su hijo se está quedando chiquito, los medimos a ellos también como referencia", explica el pediatra Guillermo Stern. "Aun así, hay una parte del crecimiento que depende del estilo de vida y de la alimentación que el niño reciba, que es lo que los padres pueden trabajar", acota.
A su juicio, éstos son algunos de los puntos a considerar para impulsar el crecimiento infantil.
La nutrición. Durante los primeros seis meses de vida, la regla ideal sigue siendo que el niño reciba lactancia materna exclusiva. Según la OMS y la OPS, es a partir de esa edad cuando debe iniciarse la nutrición mixta, complementando la lactancia materna con otros alimentos primero licuados, luego triturados y después en pedacitos a medida que el niño avanza en edad. "De todo lo que uno ve por ahí, no hay un solo alimento que realmente haga a tu hijo `más inteligente’. Eso no funciona así. Al margen de los genes y la nutrición, sabemos que una parte del desarrollo cognitivo del niño también depende de la estimulación que reciba", aclara el pediatra.
"Lo que sí se ha determinado es que los niños necesitan consumir obligatoriamente un suplemento de hierro desde los 6 meses a los 2 años. El hierro es un elemento que contribuye en buena medida al desarrollo neurológico y a la larga facilita procesos como la atención y el desarrollo psicomotor, que son muy importantes para una buena escolaridad". La cantidad de hierro a consumir la decide el pediatra. "En lo sucesivo, un niño sano no requiere tomar complementos vitamínicos adicionales si consume los tres grupos de alimentos y frutas". Además de que el pequeño reciba todos sus nutrientes, Stern recalca que también es momento de ir introduciendo buenos hábitos de alimentación, a favor de una dieta variada y sin excesos.
El descanso. Es durante la noche cuando los niños activan al máximo sus mecanismos para crecer. Es por eso que Stern señala que los problemas respiratorios al dormir deben tratarse, pues a largo plazo pueden afectar la estatura infantil. "La estimulación de la hormona de crecimiento es un proceso que se produce al máximo en la noche mientras el niño duerme; por eso todo niño debería descansar el número suficiente de horas nocturnas con un sueño de buena calidad. Por ende, cuando se tienen condiciones como rinitis, asma o problemas de adenoides y cornetes, y no obtiene un sueño reparador, esa producción de la hormona del crecimiento podría verse disminuida. Lo que aplica es tratar estos trastornos para que, además de tener una mejor calidad de vida, el niño pueda dormir y crecer mejor".
¿Son necesarias las siestas en general? "No. Hay maestras y abuelas que se empeñan en que los muchachitos tienen que dormir todas las tardes, pero no por ese sueño diurno van a crecer más o menos. El nocturno es el que realmente importa a efectos de la hormona de crecimiento", aclara el pediatra. No está mal que el niño tome una siesta corta durante la tarde, pero tampoco es indispensable. "Lo importante es que ese descanso durante el día no le reste sueño para que pueda dormir suficientes horas durante la noche".
El ejercicio. Stern señala que la manera diur- na de estimular la producción de hormona del crecimiento en el niño es a través del ejercicio: moverse lo ayuda a crecer. "Por eso es importante que tenga actividad física, porque si lo tenemos todo el tiempo pegado a una computadora o un televisor, estamos desaprovechando esa oportunidad", explica el pediatra. "El ejercicio le permite fortalecer su masa ósea y muscular, y favorece la absorción del calcio. Además, lo cansa lo suficiente para que pueda dormir más y mejor durante la noche".
En función de la intensidad del ejercicio que el niño realice, toca buscar el equilibrio entre las calorías que gasta y la que consume. "Más allá de que haga ejercicio o no, lo que uno recomienda es que la alimentación infantil se reparta en tres comidas principales y dos meriendas", acota el experto. Para asegurarse de que el niño va creciendo a un ritmo adecuado, cada pediatra dispone de tablas de crecimiento calculadas para los niños venezolanos, pero al momento de evaluar cada caso, un buen especialista debe considerar también su historia familiar. "Si estamos hablando de un niñito que proviene de una familia alemana, por ejemplo, los parámetros de talla y peso pueden variar. Por otro lado, no todas las etapas del crecimiento son uniformes, pues unas son más marcadas que otras según la edad. En cualquier caso, lo que importa es hacer un seguimiento para asegurarse de que el niño no se está quedando atrás y poder investigar qué pasa en caso de que se detecte algún cambio".
Tomado del Diario El Nacional, Revista "Todo en Domingo" |
| Última actualización el Martes, 10 de Julio de 2012 23:45 |



Si bien los genes marcan la pauta, hay factores que los padres pueden trabajar
para facilitar que sus hijos alcancen un óptimo potencial físico y cognitivo. Guillermo Stern, pediatra y asesor del Anemia Working Group Latin America, expone cómo propiciar un sano crecimiento
Magaly Rodríguez
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Un hijo retaquito no suele ser el deseo común cuando se consulta a los padres sobre el tamaño que sueñan para su prole.
Pero antes de ponerse exigentes con la estatura, hay que considerar que la genética juega un factor fundamental.
"Si ambos padres son bajitos, es previsible que el niño también pueda serlo. Por eso cuando los papás sienten que su hijo se está quedando chiquito, los medimos a ellos también como referencia", explica el pediatra Guillermo Stern. "Aun así, hay una parte del crecimiento que depende del estilo de vida y de la alimentación que el niño reciba, que es lo que los padres pueden trabajar", acota.
A su juicio, éstos son algunos de los puntos a considerar para impulsar el crecimiento infantil.
La nutrición. Durante los primeros seis meses de vida, la regla ideal sigue siendo que el niño reciba lactancia materna exclusiva. Según la OMS y la OPS, es a partir de esa edad cuando debe iniciarse la nutrición mixta, complementando la lactancia materna con otros alimentos primero licuados, luego triturados y después en pedacitos a medida que el niño avanza en edad. "De todo lo que uno ve por ahí, no hay un solo alimento que realmente haga a tu hijo `más inteligente’. Eso no funciona así. Al margen de los genes y la nutrición, sabemos que una parte del desarrollo cognitivo del niño también depende de la estimulación que reciba", aclara el pediatra.
"Lo que sí se ha determinado es que los niños necesitan consumir obligatoriamente un suplemento de hierro desde los 6 meses a los 2 años. El hierro es un elemento que contribuye en buena medida al desarrollo neurológico y a la larga facilita procesos como la atención y el desarrollo psicomotor, que son muy importantes para una buena escolaridad". La cantidad de hierro a consumir la decide el pediatra. "En lo sucesivo, un niño sano no requiere tomar complementos vitamínicos adicionales si consume los tres grupos de alimentos y frutas". Además de que el pequeño reciba todos sus nutrientes, Stern recalca que también es momento de ir introduciendo buenos hábitos de alimentación, a favor de una dieta variada y sin excesos.
El descanso. Es durante la noche cuando los niños activan al máximo sus mecanismos para crecer. Es por eso que Stern señala que los problemas respiratorios al dormir deben tratarse, pues a largo plazo pueden afectar la estatura infantil. "La estimulación de la hormona de crecimiento es un proceso que se produce al máximo en la noche mientras el niño duerme; por eso todo niño debería descansar el número suficiente de horas nocturnas con un sueño de buena calidad. Por ende, cuando se tienen condiciones como rinitis, asma o problemas de adenoides y cornetes, y no obtiene un sueño reparador, esa producción de la hormona del crecimiento podría verse disminuida. Lo que aplica es tratar estos trastornos para que, además de tener una mejor calidad de vida, el niño pueda dormir y crecer mejor".
¿Son necesarias las siestas en general? "No. Hay maestras y abuelas que se empeñan en que los muchachitos tienen que dormir todas las tardes, pero no por ese sueño diurno van a crecer más o menos. El nocturno es el que realmente importa a efectos de la hormona de crecimiento", aclara el pediatra. No está mal que el niño tome una siesta corta durante la tarde, pero tampoco es indispensable. "Lo importante es que ese descanso durante el día no le reste sueño para que pueda dormir suficientes horas durante la noche".
El ejercicio. Stern señala que la manera diur- na de estimular la producción de hormona del crecimiento en el niño es a través del ejercicio: moverse lo ayuda a crecer. "Por eso es importante que tenga actividad física, porque si lo tenemos todo el tiempo pegado a una computadora o un televisor, estamos desaprovechando esa oportunidad", explica el pediatra. "El ejercicio le permite fortalecer su masa ósea y muscular, y favorece la absorción del calcio. Además, lo cansa lo suficiente para que pueda dormir más y mejor durante la noche".
En función de la intensidad del ejercicio que el niño realice, toca buscar el equilibrio entre las calorías que gasta y la que consume. "Más allá de que haga ejercicio o no, lo que uno recomienda es que la alimentación infantil se reparta en tres comidas principales y dos meriendas", acota el experto. Para asegurarse de que el niño va creciendo a un ritmo adecuado, cada pediatra dispone de tablas de crecimiento calculadas para los niños venezolanos, pero al momento de evaluar cada caso, un buen especialista debe considerar también su historia familiar. "Si estamos hablando de un niñito que proviene de una familia alemana, por ejemplo, los parámetros de talla y peso pueden variar. Por otro lado, no todas las etapas del crecimiento son uniformes, pues unas son más marcadas que otras según la edad. En cualquier caso, lo que importa es hacer un seguimiento para asegurarse de que el niño no se está quedando atrás y poder investigar qué pasa en caso de que se detecte algún cambio".
Tomado del Diario El Nacional, Revista "Todo en Domingo"

